Pasaporte para la salud. Destino: TU VIDA

Las enfermedades crónicas como derrame, infarto, hipertensión arterial, cáncer y diabetes son consideradas actualmente como los problemas más importantes de salud pública. Estas patologías, en algunos países sudamericanos son responsables del 47,3% de las muertes, 38,4% de las cuales ocurren antes de los 60 años de edad. Estas enfermedades son también las principales causas de incapacidad en adultos, correspondiendo al 50% de las pensiones por invalidez.

La mayoría de los factores de riesgo asociados a mortalidad por enfermedades cardiovasculares o cáncer se relacionan con el estilo de vida o hábitos de la persona afectada. El sedentarismo es uno de estos factores de riesgo y considerado en numerosos estudios científicos el más importante en nuestra población. Estudios epidemiológicos y experimentales evidencian una relación positiva entre actividad física y la disminución de la mortalidad en poblaciones con enfermedades crónicas ya descritas.

Es prioritario disminuir los índices de sedentarismo en la población general. Las políticas de salud deben orientarse a lograr un estilo de vida saludable que implique entre otras cosas realizar actividad física en forma regular. Está bien demostrado que el impacto más directo y beneficioso en la mejoría de los indicadores de salud es la actividad física, en especial si ésta se efectúa con una intensidad moderada.

Las nuevas recomendaciones de actividad física para la salud, que cuentan con la aprobación de la oms, el cdc, el Colegio Americano de Medicina Deportiva (acsm) y la American Heart Association, enfatizan que al menos 30 minutos diarios, por lo menos cinco días de la semana (de preferencia todos los días de la semana), de forma continua o en sesiones acumuladas de 10 o 15 minutos, de una actividad de intensidad moderada pueden ser suficientes para traer beneficios para la salud y la prevención, tratamiento, control y rehabilitación de las enfermedades crónicas no transmisibles. Por lo tanto, los especialistas en ciencias del deporte y las autoridades sanitarias recomiendan que toda persona incluya en su vida cotidiana, ya sea en el hogar, en el trabajo o en la comunidad, una actividad física regular para recuperar o mantener la salud.

Además de los beneficios mencionados, se puede recalcar uno de los papeles más importante de la actividad física en la salud mental de la población que padece cualquier síntoma o enfermedad relacionada a la salud cognitiva, mental y el bienestar general del individuo.

Innumerables consecuencias beneficiosas que la actividad física puede generar en la calidad de vida de la persona. Por ello es necesario motivar y  motivarse, innovar e innovarse, para que el cambio llegue  y renueve la existencia de cada ser humano, completándolo en su felicidad y en su camino hacia el encuentro con sí mismo y con el otro.

Adoptemos la actividad física como un estilo de vida y no como una opción entre tantas. ¡Corre por tu vida!