PRACTICAS INDÓMITAS… lectura y escritura para Ferias de Ciencias

¿Se debe o no enseñar a leer y escribir textos académicos en primer año?

Por esto de los informes… y todo depende de qué es lo que entendemos primero sobre esto de enseñar, leer y escribir.

Entonces por “enseñar” se entiende toda acción-proceso que lleva a mostrar a otros algo que por sí solo no harían… ¿este es el verdadero sentido? Toda Práctica Pedagógica nace y se fundamenta en la acción intencionada, organizada y sistematizada que contiene el gesto de dar, transferir, que es, al mismo tiempo, bidireccional.

¿Qué entendemos por “leer” en el nivel superior? Se entiende como algo más allá de la acción convencional, eso de seguir una secuencia de signos gráficos y fónicos ordenados dentro de una estructura gramatical vigente, a propósito de algo escrito. Pero además se trata de generar las condiciones necesarias y suficientes para que cada uno de nuestros estudiantes cree, recree textos relacionados a un tema de interés académico.

¿Y escribir? Producir en la academia es una de estas tres prácticas de lenguaje (lectura, escritura y oralidad con textos académicos) que debemos apuntalar finamente en el nivel superior y que al igual que la lectura, se da a partir de involucrar a los estudiantes en situaciones prácticas concretas y humanizadas. Todo esto, debo advertirles, que debe ser tomado con las reservas necesarias, ya que, estas prácticas socialmente escolarizadas son recursivamente habitadas por los estudiantes ya en los niveles anteriores del sistema educativo, y que podemos afirmar, están sobre determinadas por procesos de normalización, que se crean alrededor de ellas. Por otra parte, también debemos considerar que en este nivel es donde se produce el proceso de esto que entendemos como lenguaje materno – coloquial (cargado de estructuras subjetivas, con reglas simples, coloquiales), distante de aquel que se requiere del profesional, determinado por pautas academicistas que son de curso legitimado dentro de cada profesión. Mi recelo proviene del hecho que se debería enseñar a leer y escribir texto de tipo académico ya en el nivel primario y secundario también, haciendo de esto una práctica naturalizada que solo se complejiza a partir de reconocer el destinatario y la función social que tienen los textos académicos del nivel superior.

Así, entonces, leer, escribir un informe para Ferias de Ciencias o para las Prácticas Docentes, I, II, III y IV; no sería transitado como una peripecia fantástica y fantasmagórica, como suele vivirse al momento de presentar este requisito habilitante para la acreditación de estas Prácticas. Siguiendo lo que propone Stig Dageman… a inventar se empieza pronto. Luego en la mayoría de los casos, te arrebata el hábito… Así el hábito de inventar consiste en permitirnos que la vida, las gentes, o el dinero nos arrebaten, entre otras cosas el magnífico hábito de inventar.

¿En qué variables se deben centrar las interacciones del aula para que nosotros, los docentes, sepamos escuchar y valorar mejor el lenguaje que nos exponen nuestros estudiantes tanto en forma oral como escrita? ¿Qué permite el encuentro creativo de la lectura en nuestras aulas? Paulo Freire en su libro “La pedagogía de la pregunta”, plantea que “los maestros y estudiantes se reúnen en el aula de clase para plantearse preguntas”. En este siglo XXI esta frase sigue estando vigente porque vemos que cada respuesta está manifestada en San Google que es como la Biblia del Siglo XXI La lectura por placer no se enseña, se contagia. ¿Qué libros recomendaría usted para que los alumnos en la adolescencia se contagien?

Nuestra Revista pretende:

  • Asesorar y orientar a los docentes en el desarrollo de planes y programas de enseñanza.
  • Asesorar a los docentes en la aplicación de los métodos y procedimientos pedagógicos.
  • Asegurar la actualización de los docentes sobre nuevas técnicas y procedimientos que aseguren la renovación del proceso educativo.
  • Brindar a los docentes la posibilidad de ofrecer a sus alumnos actividades que les permitan participar en el proceso de aprendizaje.
  • Promover permanentemente actividades fuera del ámbito escolar.
  • Articular adecuadamente nuestra área con los demás espacios curriculares.
  • Proponer soluciones a problemas individuales y grupales de los docentes, alumnos y comunidad educativa en general.